Vivir en Forma

Esencias Florales

Feng Shui

Gemoterapia

Homeopatía

La Homeopatía es un método curativo que empezó a practicarse hace aproximadamente 200 años en Alemania. Fue Samuel Hahnemann su descubridor y divulgador, extendiéndose rápidamente por toda Europa y el resto del mundo. Es, en casi todo, diferente a la medicina que conocemos “oficial”, que nosotros llamamos Alopatía. El principio básico de utilización de la homeopatía consiste en aplicar la “Ley de Semejanza”, es decir toda substancia capaz de producir en el hombre sano una serie de molestias o síntomas. Esta misma substancia utilizada en dosis homeopáticas o como decimos en lenguaje homeopático en “dosis infinitesimales” tiene la capacidad de curar.

Se diferencia, entre otras cosas, en el tipo de medicamentos utilizados. Los remedios homeopáticos nada tienen que ver con los fármacos tradicionales. La Homeopatía surgió, precisamente, ante la necesidad de buscar un método curativo, que realmente curase, sin la agresividad de los medios usados por entonces.

Principios de la homeopatia

Principio de similitud

La similitud entre el poder tóxico de una sustancia y su poder terapéutico: determinadas sustancias, utilizadas en dosis no-ponderables (dosis infinitesimales o ultradiluidas), provocan síntomas en una persona sana, mientras que utilizadas en dosis muy bajas o infinitesimales, pueden curarlos en una persona enferma ("lo semejante cura lo semejante").

Principio de totalidad

No se estudia solo los síntomas de la enfermedad, sino el individuo como un "todo" (individualización del tratamiento). Esta disciplina apunta al principio de que el cuerpo posee una "fuerza vital” (Chi, Prana, etc), que mantiene el estado de salud, y la enfermedad aparecerá cuando este equilibrio de pierde. El método homeopático necesita conocer toda la sintomatología del paciente tanto los relacionados directamente a su enfermedad como los que indican su reacción individual ante esa misma enfermedad, incluyendo la dimensión emocional, familiar, laboral, ambiental, genética y cultural. Ello significa que no existen enfermedades sino enfermos, aunque en la realidad existen ambas cosas, aunque lo más importante es el enfermo.

Conclusiones Homeopatía

La homeopatía se nos presenta, por tanto, como una medicina sencilla y natural y, al mismo tiempo, transcendental, ya que ayuda a transcender al ser humano tanto en lo físico como en lo mental y espiritual. Esta trinidad (cuerpo,mente y espíritu) es única y se expresa de manera individual.

Por ello cada uno de nosotros tiene una manera peculiar de ser y, por tanto, de enfermar, que se expresa a través de unos signos y síntomas que constituyen la enfermedad y que deben ser tratados igualmente de forma individual, lo que sólo se consigue a través de la homeopatía, ya que la medicina oficial o alopatía cura considerando la entidad nosológica y no la peculiaridad del paciente, utilizando un mismo medicamento para todos.