Laxantes

Los laxantes son un grupo de sustancias que facilitan el tránsito de las heces desde el colon al recto, fomentando la defecación.

Actúan de un modo diferente a la mayoría de los medicamentos ya que su actividad no está fundamentada en la obtención de respuesta terapéutica a través de la consecución de niveles plasmáticos determinados, sino que la desarrollan siguiendo diversos mecanismos de acción local, como se verá en la descripción de cada uno de los grupos existentes.

El laxante ideal debería ser no irritante, no tóxico, actuar solamente en colon descendente y sigmoideo y producir heces normales dentro de las horas siguientes a su administración, después de las cuales debe cesar su acción como laxante restaurándose la actividad colónica normal.

Como es muy difícil encontrar un laxante que cumpla todas estas condiciones, se seleccionará el más adecuado según la etiología del proceso. La clasificación más habitualmente seguida de los fármacos laxantes se efectúa en función de su mecanismo de acción.

Laxantes incrementadores del bolo intestinal

Son sustancias que ayudan a aumentar la masa de materia fecal, que se hincha debido a la absorción de agua que provocan.

El incremento del bolo intestinal estimula el peristaltismo, facilitando la evacuación de las heces. Además, inducen su reblandecimiento lo que también favorece su eliminación. Su acción se hace patente al cabo de unos días de administración. Se utilizan, fundamentalmente, en casos de hemorroides, posparto, dietas bajas en fibra, colon irritable, en ancianos y, en general, siempre que se requiera una evacuación sin excesivos esfuerzos.

Se administran por vía oral, antes de las comidas y con abundante cantidad de liquidos, en diferentes formas farmacéuticas: granulados, sobres, cápsulas, polvo, etc. Su empleo continuado puede originar dependencia de su uso, ya que pueden hacer disminuir la función intestinal normal.

Laxantes emolientes

Son sustancias con propiedades tensoactivas que se administran oralmente y actúan como humectantes del contenido intestinal facilitando la captación de agua por las heces y también aportando sustancias grasas que ayudan a ablandar y lubrificar el bolo fecal. Por ello, está muy indicado su uso en aquellos casos en que las heces se encuentran muy endurecidas.

Son fármacos utilizados para prevenir el desarrollo del estreñimiento, por lo que se emplean más con fines profilácticos que terapéuticos, ya que tienen poca capacidad de actuación en estreñimientos instaurados, especialmente en pacientes ancianos y debilitados.

Laxantes lubricantes

Cubren las heces de una capa de grasa que impide que pierdan agua, colaborando asi a que permanezcan blandas. Los laxantes lubricantes se pueden utilizar de forma muy beneficiosa en aquellos casos en los que interesa mantener las heces blandas para evitar esfuerzos excesivos, como ocurre en el caso de las hemias, aneurismas, hipertensión, infarto de miocardio, accidente cardiovascular, cirugía abdominal y anorrectal, etc.

Sin embargo, la utilización rutinaria y repetida no es demasiado adecuada por los efectos secundarios que pueden acarrear conectados con su absorción -el aceite mineral puede llegar a los vasos linfáticos mesentéricos, actuando como un cuerpo extraño- y a su aspiración, sobre todo en enfermos encamados.

Laxantes salinos

Son aquellos que producen la atracción de agua a la luz intestinal. De este modo, disminuye la consistencia de las heces, favoreciendo su tránsito y eliminación. Además, como mantienen más agua, aumentan el volumen de las heces, lo que produce distensión de la luz colónica e incremento del peristaltismo intestinal.

Laxantes estimulantes

Es un grupo formado por preparados galénicos o fármacos de acción rápida y agresiva que producen habitualmente una irritación intestinal intensa. Suelen ser utilizados con bastante frecuencia en el caso de que interese una total evacuación del tracto intestinal con fines exploratorios (examen radiológico) o quirúrgicos (cirugía abdominal, rectal, intestinal, etc.).

Los laxantes estimulantes son muy efectivos, pero deben ser recomendados con suma precaución, Su mayor riesgo es la pérdida excesiva de liquidos. No deben utilizarse en caso de sospecha de apendicitis u obstrucción intestinal.

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