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¿Qué es la pulmonía?

La pulmonía o neumonía es una infección de los pulmones que generalmente es causada por virus o bacterias. Los ancianos y quienes padecen enfermedades crónicas son quienes corren mayor riesgo de enfermarse de pulmonía. La pulmonía micoplasmática es el tipo más común de pulmonía entre los niños y adultos jóvenes.

¿Cuáles son los síntomas de la pulmonía?

Las personas enfermas de pulmonía pueden tener síntomas que van desde leves hasta muy graves. Los síntomas más comunes son:

  • Tos aguda
  • Tos con mucosidad (que puede ser verde o amarilla)
  • Fiebre y escalofríos
  • Debilidad
  • Fatiga
  • Dolor de pecho
  • Falta de aliento

Cuidados en casa pacientes con pulmonia

  • Termínese todas las medicinas recetadas. Si deja de tomar la medicina demasiado pronto, además de que la pulmonía le podría volver, eso contribuye a que las bacterias se vuelvan resistentes a los antibióticos.
  • Puede tomar Tylenol cada cuatro horas para la fiebre y el dolor. Siga las instrucciones del paquete. No supere la dosis máxima en ningún periodo de 24 horas.
  • No tome medicina para la tos sin consultar antes con su doctor o con el farmacéutico.
  • Descanse bastante. Aun cuando comience a sentirse bien, no trate de hacer demasiado.
  • Beba muchos líquidos, especialmente agua. Los líquidos ayudan a que no se deshidrate y a aflojar la mucosidad de los pulmones.
  • ¡Evite el humo! No se acerque a los lugares donde hay humo.
  • Proteja a los demás contra la infección. Si tiene pulmonía, trate de no acercarse a nadie cuyo sistema inmunitario esté debilitado. Cuando eso no sea posible, use una mascarilla y cúbrase con un pañuelo siempre que tosa para ayudar a proteger a los demás.

Prevención de la pulmonia

Por lo general la pulmonía no es contagiosa. Más bien, la enfermedad ocurre porque su propio sistema inmunitario está débil, con frecuencia sin un motivo conocido. Los siguientes consejos pueden ayudarle a conservar la salud:

  • Vacúnese. Se debe poner la vacuna contra la pulmonía neumocócica por lo menos una vez después de los 65 años de edad. Si tiene una enfermedad crónica de los pulmones o del corazón, diabetes o anemia drepanocítica, si su sistema inmunitario está débil o si le quitaron el bazo, hable con su doctor sobre la vacuna contra la pulmonía.
  • Lávese las manos. A diario las manos entran en contacto con microbios que pueden causar pulmonía. Puede reducir su riesgo de contraerla lavándose las manos muy bien y con frecuencia. También puede usar los productos desinfectantes sin agua.
  • Evite el humo. El humo daña las defensas naturales de los pulmones contra las infecciones respiratorias.
  • Cuídese. Consuma alimentos sanos, descanse lo suficiente y haga ejercicio con regularidad para que su sistema inmunitario sea resistente.